¿Cómo se calcula el punto de equilibrio de una empresa?

¿Cómo se calcula el punto de equilibrio de una empresa?

Conocer el punto de equilibrio de una empresa es absolutamente necesario para saber si un negocio es rentable o no. Vamos, que si quieres saber (y supongo que sí) si estás ganando o perdiendo dinero con tu negocio, es imprescindible conocer este dato.

No te hago esperar más así que sigue leyendo y aprende a calcular esta variable tan importante para tu empresa.

¿Qué es el punto de equilibrio de una empresa?

El punto de equilibrio, break-even point o punto muerto es un dato imprescindible que determina el nivel de ventas que necesita un negocio para cubrir sus costes totales. Es decir, nos permite determinar la solvencia de un negocio.

Dicho de otra forma: cuando una empresa alcanza este estado, ni gana ni pierde dinero, ya que las ventas se igualan a los costes. En cuanto las ventas superen ese punto, el negocio empezará a ser rentable.

El punto de equilibrio de una empresa permite determinar la solvencia de un negocio. Clic para tuitear

Pero antes de explicarte cómo se calcula el punto de equilibrio de una empresa, conviene recordar dos conceptos que seguro te suenan: los costes fijos y los variables.

Tienes que saber qué son y en qué se diferencian para que el cálculo del break-even point (es decir, punto de equilibrio, que en inglés todo parece sonar mejor ????) sea lo más exacto posible.

Costes fijos

Los costes fijos son aquellos en los que tu negocio incurre independientemente del nivel de producción que tenga.

Esto significa que, con independencia de si tu empresa va bien o mal, tienes que hacer frente a estos gastos. Son costes fijos, por ejemplo, el alquiler de la oficina, gastos de suministros, tu propio sueldo y/o el de tus trabajadores o el software que uses: diseño, CRM, tu suit de ofimática preferida o un software de presupuestación como puede ser Quoters (guiño, guiño, codazo).

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Costes variables

Los costes variables son los que se derivan exclusivamente de la realización de un proyecto en concreto o la fabricación de un producto determinado. Es decir, estos costes varían en función de las ventas o nivel de producción de tu empresa.

A esta categoría de costes pertenecen, por ejemplo, la contratación de un fotógrafo para realizar una sesión de fotos para una web, gastos de hoteles y transporte para una reunión…

Aunque te parezca sencillo establecer qué tipo de costes fijos y variables tienes en tu negocio, la tarea no es tan sencilla. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, es complicado categorizar los gastos, ya que puede darse el caso de que un coste comparta características de ambos, o simplemente son de uno o de otro en diferentes proporciones o en función del momento en el que se produzcan.

A veces es complicado categorizar gastos, ya que pueden llegar a compartir características de costes fijos y variables. Clic para tuitear

Pongamos un ejemplo

¿Crees que la amortización de tu ordenador y tu móvil es un gasto fijo o variable? Sí, es un gasto que vas a pagar de una sola vez a la tienda pero que, sin embargo, de cara a los gastos de la empresa, se reparte entre varios meses.

¿Te das cuenta de lo complejo que puede resultar esta tarea de clasificación? Y esto es un ejemplo sencillo. Imagina cuánto se pueden complicar las cosas si organizamos los gastos de una gran factoría…

Lo importante aquí es tener clara la naturaleza del coste para determinar qué tendencia tendrá en el tiempo. Es decir, agrupar los costes que tiendan a ser fijos, aunque puede que alguno tenga algún componente variable, y viceversa.

Lo importante es tener clara la naturaleza del coste para determinar qué tendencia tendrá en el tiempo. Clic para tuitear

Aplicar este principio te facilitará la tarea de analizar los costes de tu negocio, por lo que será más sencillo aproximarse a la estimación correcta del punto de equilibrio.

¿Cómo se calcula el break-even point?

Para calcular el punto de equilibrio de una empresa necesitas tener encima de la mesa 4 datos clave de tu negocio:

  • Ventas
  • Costes variables
  • Costes fijos
  • Margen bruto

Por tanto, la forma que utilizaremos para el cálculo del punto de equilibrio será:

¿Pero cómo llegamos a calcular el % de margen bruto? Veámoslo con un ejemplo.

Pongamos que tienes una agencia de diseño y estos son los datos de tu cuenta de resultados:

  • Ventas: 100.000€
  • Costes fijos: 60.000€
  • Costes variables: 30.000€

Fórmula margen bruto

En este caso sería:

Resultado margen bruto

Para sacar el porcentaje, tan solo tendríamos que hacer una simple regla de tres. En este caso el porcentaje que representa el margen bruto del total es 70%.

Por tanto el punto de equilibrio de esta agencia de diseño sería:

Cuenta punto de equilibrio

Es decir, para que la agencia de diseño llegue a su punto de equilibrio, necesita ingresar 85.714€ para cubrir sus costes y quedarse sin ganancias ni pérdidas.

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Actualiza el dato cada año

Para que el punto de equilibrio de una empresa sea relevante, necesita actualizarse anualmente; no es algo que calcules una vez y sirva para siempre. Ten en cuenta que todos lo valores que tienes que tener en cuenta (ventas, costes fijos y costes variables) cambiarán de un año para otro.

Y sobre todo recuerda: la fiabilidad del punto muerto dependerá de lo preciso que seas diferenciando costes.

¿Sabías calcular el break-even point antes de leer el artículo? ¿Conoces otras fórmulas para determinar esta cifra tan importante para los negocios? ¡Te espero!

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