¡Pásate al coworking! ¡La opción más rentable de tener oficina propia siendo freelance!

¡Pásate al coworking! ¡La opción más rentable de tener oficina propia siendo freelance!

Sin duda, una de las decisiones más difíciles cuando decides montar tu propio negocio y adentrarte en el mundo freelance es decidir dónde vas a trabajar.

¿Me monto mi propio “chiringuito” y trabajo desde casa?, o ¿alquilo una oficina propia?

Por supuesto, cuando eres un freelance principiante la elección es obvia: trabajar desde casa es la mejor opción. Te ahorras el alquiler de un local (que no es poco), una segunda factura de Internet, luz, agua, calefacción…

Sin embargo, cuando tu negocio freelance empieza a despegar, trabajar desde el salón de tu casa (o, para los mega pro, desde una habitación especialmente acondicionada para ello) ya no es tan sencillo (ni profesional) como al principio.

Porque, si todo marcha bien, comenzarás a reunirte con más clientes, y tus rutinas de trabajo cambiarán.

Así que, como freelance, ha llegado la hora de crecer. Y montar tu oficina en un espacio de coworking es una opción más que recomendable.

¿Te gustaría saber por qué? ¡Sigue leyendo!

Cuando tu negocio freelance empieza a despegar, trabajar desde el salón de tu casa ya no es tan sencillo (ni profesional) como al principio. Clic para tuitear

Tu propia oficina a un precio asequible

Cuando eres freelance y estás empezando, es realmente complicado poder permitirse pagar una oficina entera para uno mismo. Son demasiados los gastos a los que tienes que hacer frente: cuota de autónomos, programas para desarrollar la propia actividad… Y, normalmente, alquilar una oficina no entra en los planes.

Por eso mismo, contratar un escritorio en un espacio de coworking puede ser la solución perfecta. Obviamente, no será tan barato como trabajar desde casa, pero puedes tomártelo como una inversión de tu negocio.

De hecho, según expertos del sector, trabajar desde un coworking puede llegar a ahorrar hasta un 60% en gastos fijos (luz, agua, internet…).

Mejora tu concentración y productividad

Como sabes, trabajar desde casa tiene muchas ventajas asociadas: eres dueño de tu tiempo, puedes organizar tu horario según tus necesidades y, sobre todo, tú eres el único responsable de tus actos.

Pero, también es cierto que existen algunas dificultades a las que hay que hacer frente: si no eres una persona organizada y disciplinada, te encontrarás con serios problemas para mejorar tu productividad como autónomo.

En cambio, ¿qué pasa cuando trabajamos desde un coworking?

Realizar nuestra tarea en un coworking fomenta la creación de una serie de rutinas que favorecerán tu concentración y productividad.

¿La razón? Muy sencilla: un coworking hace que te centres en tu tarea.

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Comparte y socializa con el resto de empresas

Según una investigación de la consultoría Emergent Research sobre los coworking, “estos espacios son más que lugares donde simplemente se va a trabajar; son lugares donde los trabajadores, empleados de startups y freelance trabajan, aprenden y socializan juntos”.

Sin embargo, lo que realmente sorprendió a los investigadores fue descubrir que trabajar en un coworking hacía más feliz a las personas. Según la encuesta que se les realizó:

  • El 89% aseguró que era más feliz
  • El 83% que estaban menos solos
  • Un 78% afirmó que trabajar es un coworking les ayudaba a mantenerse más sano

Sorprendentes beneficios del coworking, ¿no crees?

Facilidades para el crecimiento de la empresa

¿Te imaginas que necesitas contratar a una o dos personas más porque tu negocio sigue creciendo?

¡Suena genial!

El negocio funciona, el trabajo se acumula y un freelance para todo el curro que entra es demasiado. Así que decides contratar personal.

Y la duda es, ¿meto en casa a todo el equipo? ¡Si apenas tengo espacio!

Desde luego, hacinar a toda la gente en la vivienda no parece lo más apropiado. Porque, o tienes un sitio amplio donde se respete el espacio de cada uno, o me temo que aguantarás más bien poco.

Así que, ¿por qué no pruebas a trasladar tu empresa a un coworking?

Es una solución intermedia entre amontonar a tu equipo en una habitación y pagar un pico por el alquiler de una oficina solo para ti.

Tu oficina en el centro de la ciudad

Uno de los principales problemas de trabajar desde casa (si no vives en el centro de la ciudad) es precisamente ese: no tener una buena localización.

Sin embargo, los espacios de coworking suelen estar situados en puntos céntricos, por dos motivos:

  1. Al final un coworking es un centro de trabajo, donde se organizan reuniones, cursos, charlas… Son lugares muy transitados por diversas empresas y, por tanto, proyectar una buena imagen es un aspecto fundamental.
  2. En el centro tienes todos los servicios a mano: bancos, centros de negocios, oficinas de clientes o prácticamente lo que sea que necesites…

Así que un puesto en un centro de coworking tiene lo mejor de todo: una oficina céntrica y a un precio asequible.

Un puesto en un espacio de coworking tiene lo mejor de todo: una oficina céntrica y a un precio asequible. Clic para tuitear

Facilita la movilidad

Gracias a tu condición de freelancer, y sobre todo si tu negocio es digital, tienes una ventaja que otro tipo de trabajadores no tienen: la facilidad de mudarte de ciudad “siempre” que quieras o necesites.

Tu negocio está en Internet y tu herramienta de trabajo es un ordenador. Por lo tanto, no hay “nada” que te ate a un lugar físico.

Y, ¿por qué ayuda un coworking a la movilidad de un freelance?

Precisamente un espacio de trabajo compartido es la mejor opción si quieres tener un oficina física y estás de paso o tienes pensado quedarte poco tiempo en un lugar. La mayoría de coworking ofrecen distintos tipos de contratos que se adaptan a este tipo de situaciones.

¿En qué fijarse para elegir coworking?

Además de prestar atención a lo obvio (precio y condiciones del contrato), también debes fijarte en aspectos como los tipos de empresa que hay en ese espacio.

Este factor es muy importante, ya que en un futuro puedes llegar a entablar algún tipo de relación profesional con esas compañías. Por lo que deberás pensar de manera estratégica a la hora de elegir un espacio de trabajo compartido.

Otro punto clave que debe determinar tu elección de coworking es el tipo de eventos, charlas y cursos que suelen organizarse. De nuevo debes pensar en la posibilidad de impartir talleres u organizar eventos con el objetivo de aumentar tus ventas.

¿Crees que trabajar desde un coworking siendo freelance es beneficioso?

Y si ya trabajas desde uno, ¿cuál ha sido el factor clave que ha motivado a que tu empresa se asiente en un espacio como este?

¡Cuéntanoslo!

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