7 consejos para trabajar desde casa y ser más productivo

7 consejos para trabajar desde casa y ser más productivo

A priori, trabajar desde casa puede ser la opción perfecta para realizar tus tareas. Y en muchos casos lo es. Puedes administrarte a tu gusto, establecer los horarios que desees, hacer descansos siempre que quieras… Si eres freelance, te conviertes en tu propio jefe. Si trabajas para otro, puedes organizarte como te dé la gana hasta cierto punto, siempre que cumplas con los objetivos propuestos.

En definitiva, realizar tu trabajo desde casa puede ser maravilloso. Incluso puedes ser la envidia de tus conocidos. Pero cuidado, la falta de disciplina y unas rutinas incorrectas pueden arruinar tu productividad y convertir lo ideal en algo desastroso.

Si este es tu caso y te cuesta concentrarte en casa, toma nota de estas tácticas que pueden ser de gran ayuda.

1. Presta atención al entorno de trabajo

Si tu casa va a convertirse —o ya lo es— en tu oficina, más vale que se parezca a una de verdad.

En primer lugar, es casi una obligación destinar una estancia de la casa solo para el trabajo. Es importante no utilizar el salón o la habitación, ya que así, estás poniendo límites entre tu vida en la casa y tu lugar de trabajo.

Además, es importante mantener esta habitación ordenada, limpia y bien aclimatada para que la creatividad y la productividad fluyan. Ventilar, despejar la mesa y limpiar deben ser tareas que hagas con frecuencia para crear un espacio donde te apetezca trabajar. Piensa que vas a pasar muchas horas ahí, por lo que invertir tiempo y recursos en mantener el lugar ordenado se vuelve imprescindible.

Se debe mantener la habitación ordenada, limpia y bien aclimatada para que la creatividad fluya. Clic para tuitear

Otro elemento vital para tu comodidad y tu salud es utilizar una silla adecuada. Mantener una buena postura corporal es esencial para no dañar tu espalda. Vale más invertir en una silla de calidad y que garantice tu seguridad laboral, que no comprar una barata y que tu espalda lo pague caro.

Por último, debemos mencionar que para mantener la concentración y ser más productivo, tu mente y tu cuerpo deben estar en modo – trabajo. Y tu vestimenta juega un papel esencial en este asunto. Trabajar en casa y estar en pijama es muy tentador. Estás cómodo y no pierdes tiempo en vestirte, por lo que puedes apurar un poco más el despertador. Sin embargo, este vestuario está asociado a la hora del sueño y el descanso. Es decir, justo lo contrario a la tarea que te ocupa. Por tanto, debemos estar cómodos, sí, pero siempre manteniendo la compostura.

2. Planifica al máximo tu jornada y crea rutinas que funcionen

Para que trabajar desde casa sea un completo éxito debes planificar y organizar tu día al máximo.

Cuando te desplazas a una oficina para trabajar, tu cerebro sabe que, tras finalizar la jornada, llegar a casa significa descansar. Sin embargo, cuando tu casa significa trabajo y descanso a la vez, tienes que separar muy bien en qué momento haces cada actividad. Ejercer tu trabajo y relajarte en el mismo espacio puede provocar cierto descontrol en tu cerebro. Es más, en ocasiones puedes acabar adoptando ciertos hábitos poco saludables.

Por tanto, es imprescindible establecer un horario y adoptar una rutina que encaje con tus necesidades y ritmo de vida. No hay una rutina válida; hay muchas. Cada uno deberá adoptar aquella que mejor le venga y que le haga ser más eficaz.
Por ejemplo, puedes tener dos horarios distintos a lo largo de la semana: uno en el que contemples actividades deportivas y de ocio, y otro en el que dediques tiempo a tu familia y amigos.

3. Crea un ambiente de trabajo sin distracciones

Aunque parezca mentira, en casa podemos encontrar un sin fin de distracciones que hagan tirar por la borda nuestro día de trabajo. Sin ir más lejos, la nevera, por ejemplo. La comida es la excusa perfecta para evadirnos de nuestra tarea. ¿Quién no se ha visto tentado por el poder de atracción del picoteo?

No puedes evitar que el cartero o un vecino llame a tu puerta, pero sí que puedes evitar distracciones de otro tipo. Las notificaciones están prohibidas cuando estás realizando una tarea que requiere toda tu atención y concentración.

También está de tu mano no encender la televisión ni la videoconsola, y por supuesto repasar el feed de tus redes sociales también es improductivo.

Prestar atención a las distracciones que puedes sufrir hará que termines el trabajo antes, cumplas tu objetivo diario y por qué no, adelantar el fin de tu jornada.

4. Haz pequeños descansos con frecuencia

No es posible estar al 100% durante las 8 horas que suele durar una jornada laboral. Por eso, realizar varios descansos de poco tiempo resulta efectivo para mantener la concentración alta.

Como comentábamos anteriormente, la planificación es esencial para trabajar desde casa de forma eficaz. Y para organizar los descansos también se necesita organización. Es importante saber para qué se destina cada descanso.

Además, es necesario que el rato de descanso se haga alejado tanto del ordenador como de la habitación donde trabajas. Puedes aprovechar esos cinco minutos para almorzar, dar un paseo por la casa y estirar las piernas o hidratarte. Después, vuelve a la tarea y verás cómo te sientes más despejado.

No puedes evitar que el cartero llame a tu puerta, pero puedes desactivar las notificaciones. Clic para tuitear

5. Trabajar desde casa cuando vives acompañado

Si vives solo es evidente que no te distraerás con nadie que revolotee por casa. Como mucho, con algún amigo peludo de cuatro patas que te haga compañía, en cuyo caso deberías hacer algo para que no te interrumpiese.

Pero la cosa cambia cuando vives acompañado. Si es tu caso, es importante que expliques a esa persona o personas la importancia de respetar tus horarios de trabajo. Tienen que entender que la casa es tu oficina, y que las interrupciones solo son aceptables si ocurriese alguna emergencia. Que alguien esté entrando y saliendo de tu habitación hará que tu rendimiento y productividad disminuyan considerablemente.

6. Pon límites a la jornada laboral

Uno de los riesgos de trabajar desde casa reside en la tentación de estar siempre cerca del ordenador. Cuando has terminado tu trabajo y estás disfrutando de tu descanso, puedes sentirte tentado a contestar a solo un email súper importante o a atender esa llamada imprescindible. Hay que saber decir no.

Del mismo modo que durante las horas de trabajo no has permitido que el ocio, la familia o los amigos te interrumpan, las horas de descanso son sagradas.

7. Probar hasta que funcione

Encontrar el método que mejor te funcione para ser más productivo trabajando desde casa solo se consigue a base de ensayo – error.

Seguramente pasará algún tiempo hasta que te encuentres cómodo. Pero en el momento en el que des con la rutina perfecta para tu caso, el resto vendrá rodado. No solo conseguirás trabajar más rápido y de manera más efectiva, sino que incluso podrás permitirte acabar antes la jornada laboral.

Y tú, ¿cómo te organizas para trabajar desde casa de manera efectiva? ¡Te espero en los comentarios!

Quizá también te interese...